Metodología
Cómo llega una cifra desde su fuente hasta esta página, y qué se puede comprobar en cada paso.
De la fuente a la captura
Cada fuente tiene una ficha que dice quién la publica, con qué licencia, cada cuánto y por qué vía se lee. La vía se elige en un orden fijo: primero la interfaz que el organismo ofrece para máquinas, después sus datos abiertos, y la lectura de la página publicada solo cuando no hay otra, con el motivo escrito en la ficha.
Lo que se descarga se guarda tal como llegó y se identifica por la huella sha256 de sus bytes. Esa huella es la captura que aparece al pie de cada figura: la API dice con ella cuándo se capturó el archivo y de qué fuente, y quien descargue el mismo archivo de la fuente puede calcular su huella y compararla.
De la captura a la cifra
Cada indicador tiene una ficha metodológica versionada. La ficha dice qué mide, de qué fuente sale, cómo se calcula, con qué precisión se publica, qué limitaciones tiene y cómo se revisa. Una cifra publicada queda atada a la versión de la ficha con que se calculó, a la captura de la que salió y a la corrida que la produjo, y ese recorrido es el linaje que la API sirve para cada valor.
El laboratorio no completa lo que la fuente no publica: una celda sin dato se publica como tal. Cuando una cifra viene marcada por su fuente como provisional o estimada, se publica con esa marca, y ninguna cifra estimada, imputada o proyectada sale sin su marca y sin el método declarado en su ficha. Cuando dos organismos publican cifras distintas para lo mismo, la ficha cita las dos y dice cuál sigue la serie y por qué, sin conciliarlas.
Estados de una cifra
- Definitivo: la fuente la publica sin reservas.
- Provisional: la fuente anuncia que puede cambiar.
- Estimado, Imputado y Pronóstico: la cifra no es una observación directa, y la ficha del indicador declara el método con que se obtuvo.
- Baja confiabilidad: la fuente o la ficha advierten que la cifra es poco precisa.
- Quiebre de serie: la forma de medir cambió en ese periodo, y la cifra no se compara directamente con las anteriores.
- No aplica: el dato no puede existir en esa celda.
- Sin dato: el dato existe, pero la fuente no lo recogió.
- Suprimido: el laboratorio no la publica para proteger a quienes están detrás.
Protección de los productores
Muchas cifras del sector salen de registros de apicultores. Una celda que reúne a muy pocos productores, o en la que uno solo concentra casi todo el total, permitiría saber cuánto declaró una persona. Esas celdas no se publican, y tampoco las que permitirían deducirlas restando desde un total. La ficha de cada indicador dice qué regla aplica y, cuando una parte de la regla no se puede evaluar con lo que la fuente entrega, lo declara.
Correcciones
Una versión publicada no se reescribe. Si una cifra cambia porque la fuente publicó una edición nueva o porque se encontró un error, sale una versión nueva y la anterior se conserva. Cuando la versión nueva corrige lo que ya estaba publicado, la corrección queda registrada como errata, con su motivo, en la página del boletín.